El coloreado de los ejercicios no es imprescindible. El docente podrá recomendar colorear o no en función de las necesidades del grupo o de cada alumno, ya que Multiplica en un Plis® ha sido desarrollado también con un enfoque de educación inclusiva en el aula.
En las páginas de aprendizaje (10, 11, 13, 15 y 17), que introducen las figuras de las tablas del 3 al 9, aunque no es imprescindible colorear, el alumno NO deberá PASAR la página SIN SABER los colores de los dobles recuadros.
Por ejemplo, al completar la página 11, si se pregunta al alumno por los colores del recuadro del resultado «24», deberá saber responder «rosa–rojo y naranja–amarillo»:
En cuanto a las páginas de repaso (12, 14, 16 y 20-32), si un alumno, por ejemplo, comete el error de escribir «3 x 6 =12» en lugar de «18», sería recomendable que coloreara los ejercicios correspondientes a los resultados «12» y «18»:
Como vemos, este coloreado debe seguir un código de colores común. Ello requiere que el alumno deduzca qué colores se deben utilizar y añade un componente activo y reflexivo al aprendizaje. Podemos observarlo en otro ejemplo extraído del cuaderno, págs. 18 y 19:
Así, desde una perspectiva neuroeducativa, el coloreado puede aportar múltiples beneficios dependiendo de las necesidades individuales del alumnado:
- Refuerza la memoria visual, facilitando la codificación y recuperación de la información.
- Desarrolla la psicomotricidad fina, a través del coloreado de círculos, marcos y recuadros, con el trazado de líneas y rellenado de formas, de forma reflexiva.
- Favorece la atención sostenida, al ayudar al alumno a focalizarse en la tarea.
- Aumenta la motivación, haciendo el aprendizaje más intuitivo, significativo y lúdico.
Por todo ello, el coloreado se plantea como una herramienta flexible, adaptable a distintos ritmos, estilos de aprendizaje y necesidades educativas.







